Chávez anunció que Banco del Sur estará constituido en 120 días

Aunque no se trató en la reunión oficial, online las perspectivas sobre el Banco del Sur dominaron algunas reuniones bilaterales.

Los días 19 y 20 de marzo se llevó a cabo la 48ª Asamblea Anual del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en Guatemala. En su discurso inaugural, su Presidente, hospital Luis Alberto Moreno, destacó entre los principales desafíos de la región la necesidad de “proveer oportunidades para la mayoría de bajos ingresos en Latinoamérica y el Caribe, de manera tal que el reciente período de crecimiento de la región derive en mayores beneficios económicos y sociales”. En este sentido -y en consonancia con el la iniciativa lanzada por el banco el año pasado, “Oportunidades para la mayoría”, que buscó concentrar el trabajo del organismo en aumentar el acceso de los sectores de bajos ingresos a productos y servicios que permitan mejorar sus ingresos y calidad de vida-, el principal tema que intentó apuntar durante la reunión fue la lucha contra la desigualdad y la pobreza. En este contexto se anunció oficialmente la decisión del organismo de aliviar la deuda de Bolivia, Guyana, Haití, Honduras y Nicaragua, sumando en total más de cuatro mil millones de dólares, y una serie de iniciativas orientadas a mejorar la competitividad y reducir la pobreza de América Latina y el Caribe.[1]

Relacionados a este tema, y siguiendo el interés del presidente del organismo en aumentar su vínculo con el sector privado[2], se llevaron a cabo tres seminarios que durante la Asamblea abordaron las posibilidades de crear un ambiente propicio para: la inversión y la innovación tecnológica por parte del sector público; la inclusión social; y la cooperación con el sector privado para reducir las disparidades económicas y sociales.[3] Días antes, en el Foro de Negocios Interamericano, el Presidente Moreno había considerado que “los problemas sociales tienen un impacto adverso en los negocios. Cada vez es más claro que el éxito de los negocios a largo plazo depende de una sociedad exitosa, cohesionada y estable”.[4]

En su discurso de la asamblea anual se refirió también al tema que actualmente está en boga a nivel internacional, el cambio climático. Señaló como desafío la necesidad de reducir el uso de energía fósil y promover las fuentes alternativas de energía que contribuyan a un desarrollo sustentable y a nuevas oportunidades comerciales, reduciendo a la vez los efectos negativos sobre el medio ambiente. Reconoció a Brasil su liderazgo mundial en energías alternativas y lo invitó a colaborar con otros países por medio de la transferencia de tecnología.[5]

Éste había sido uno de los temas de mayor repercusión de la visita a Brasil del Presidente estadounidense, George Bush, a mediados de marzo, ocasión en la que firmaron un memorando de entendimiento para cooperar en materia de energía alternativa. Pero algunos representantes europeos también se mostraron interesados en estrechar lazos con Brasil en este aspecto. A las expresiones de interés por parte del Presidente alemán, Horst Köhler, en su reciente gira por Sudamérica[6], se sumaron las del Primer Ministro italiano, Romano Prodi, de visita en Brasil hacia fines de marzo. En el contexto de esta visita, la empresa brasileña, Petrobrás, y la italiana, Eni, firmaron un memorando de entendimiento para el desarrollo conjunto de nuevas tecnologías para la producción de biocombustibles.[7]

Entre otros temas que abordó la reunión del BID sobresalieron algunas iniciativas recientes que el banco promueve para aumentar la transparencia, reducir la corrupción y apoyar a los países en medidas que contribuyan a estos fines.[8][9] Entre ellas, el banco firmó un acuerdo con el gobierno de Noruega para el establecimiento del primer Fondo de Actividades Anticorrupción.

En las sesiones plenarias no se trató uno de los temas que protagonizó reuniones bilaterales y “pasillos”: la creación del Banco del Sur, una posibilidad impulsada por la presidencia de Venezuela y que cuenta con el apoyo de algunos países sudamericanos. De las declaraciones del ministro de Hacienda venezolano, Roberto Cabeza, se supo que la intención es crear el banco durante el primer semestre de 2007, aunque esta entidad “no sustituirá a ninguna organización”.[10] Desde la administración venezolana se considera que aunque no se pueda negar “que el banco ha financiado infraestructura y que el alivio de la deuda a los países más pobres de la región han sido importantes”, “el BID es un banco de los norteamericanos”. Frente a la consulta sobre las posibilidades de cambiar la relación de poder en el banco en lugar de crear uno nuevo, el ministro señaló que “el 30% [de poder de voto] que tiene Estados Unidos es insalvable (…) intentar esto en el BID sería una pérdida de tiempo”.[11]

De acuerdo a lo trascendido, el nuevo banco tendría un capital inicial de 7 mil millones de dólares y se nutriría de fondos de los países participantes, aunque en los primeros años las reservas se atesorarían en cada banco central.12 La idea fue apoyada en primer lugar por Argentina, cuya Ministra de Economía, Felisa Miceli, se ocupó de acentuar que “esto no es contra el BID”. Según el argentino La Nación, los objetivos del banco serían más ambiciosos e incluirían la intención de generar lentamente una plaza regional de capitales. Esto estaría en sintonía con la idea de reemplazar al dólar como moneda de intercambio comercial entre los países, para favorecer las operaciones de empresas medianas y pequeñas, aliviándoles el costo del cambio de moneda. Hacia eso van, hasta el momento, las negociaciones de Argentina y Brasil, que tienen previsto en julio poner en marcha un plan piloto bilateral que permita comerciar en monedas locales, para en un futuro extenderlo a todo el Mercosur.[13] Volviendo al banco, Brasil, aunque se ha incorporado a las reuniones que analizarán su creación, oficialmente ha subrayado que prefiere fortalecer entidades regionales ya existentes, como la Corporación Andina de Fomento.[14]

Según El País, muchos de los gobernadores del BID -en su mayoría ministros o presidentes de bancos centrales de los respectivos países- prefirieron no pronunciarse claramente sobre esta iniciativa. Por su lado, el presidente del BID, en conferencia de prensa, se limitó a decir que la creación del banco se trataba de “una decisión soberana de los países que lo quieran conformar” y que “para Latinoamérica lo importante es tener alternativas y para nosotros lo que significa es ser todos los días más competitivos”.[15] Las críticas que dieron origen a la propuesta alternativa del Banco del Sur se combinaron con un nuevo intento de la gestión norteamericana de mejorar sus relaciones con América Latina, reflejado en la gira de su presidente por algunos países de la región en marzo. En este contexto, un medio de prensa de Guatemala, país anfitrión, percibió una actitud de mayor apertura en el organismo interamericano señalando que “por primera vez en casi 50 años, se escucharon voces que demandan una redefinición del banco regional, en auxilio pronto de los mayoritarios sectores pobres, si es que desea consolidarse como la fuente principal de financiamiento para el desarrollo”.[16] La asamblea del año próximo tendrá lugar en Estados Unidos.

NOTAS

[1] Notas de prensa del BID: “IDB approves diverse portfolio to improve competitiveness and reduce poverty in Latin America and the Caribbean”, 19/03/20007. “IDB Annual Meeting closes with blueprint for expanding opportunities to region’s underserved majority”, 20/03/2007.

[2] Nota de prensa del BID: “Moreno: IDB will be platform for contract of equality of opportunities for Latin America and the Caribbean”, 20/03/2007.

[3] Nota de prensa del BID: “IDB Annual Meeting closes with blueprint for expanding opportunities to region’s underserved majority”, 20/03/2007. Cabe señalar una reciente publicación de investigadores del BID, en la que consideran positivos los resultados de las privatizaciones llevadas a cabo en América Latina, pese a la percepción negativa generalizada. Alberto Chong y Eduardo Lora, “¿Valieron la pena las privatizaciones?”, Nueva Sociedad, Buenos Aires, Enero-Febrero 2007.

[4] Nota de prensa del BID: “IDB President calls on private sector to help closet he economic and social gap in Latin America and the Caribbean”, 17/03/2007.

5 Nota de prensa del BID: “IDB Annual Meeting opens with call to reduce inequality and extend development benefits to low-income majority”, 19/03/2007. Cabe señalar que los próximos 16 y 17 de abril tendrá lugar la Cumbre Energética de Suramérica en Nueva Esparta, Venezuela.

6 Horst Köhler visitó Paraguay, Brasil y Colombia a principios de marzo. Ver “Relaciones con Europa e integración en América Latina”, OBREAL/EULARO Newsletter Nº45, 16/03/2007.

7 Nota de prensa de Petrobrás: “Petrobras e Eni iniciam estudos sobre projetos conjuntos em biocombustíveis”, 27/03/2007.

8 Nota de prensa del BID: “IDB President Moreno calls civil society ‘major ally’ in providing opportunities to the majority in the region”, 17/03/2007. Cabe señalar el debate que existe sobre los efectos que podría tener el hecho de destinar materias primas alimenticias a la generación de biocombustible. Además de las fuentes que mencionamos en artículos anteriores, señalamos aquí la reciente intervención crítica del presidente cubano, Fidel Castro. “Condenados a muerte prematura por hambre y sed más de 3 mil millones de personas en el mundo”, Granma, La Habana, 28/03/2007.

9 Que será establecido bajo el Programa para el Desarrollo de Cooperación Técnica del banco (Program for Development of Technical Cooperation). Nota de prensa del BID: “IDB and Norway sign agreement for establishment of innovative anticorruption fund”, 19/03/2007.

10 Piedad Viñas, “El BID cierra Asamblea en la que planeó la sombra de su competidor en ciernes”, El País, MAdrid, 21/03/2007.

11 Cabe recordar que el poder de voto corresponde a la participación del país en el fondo de capital ordinario del banco.

12 En el caso de Argentina, esto intenta evitar la posibilidad de que las reservas sean embargadas por bonistas que han hecho juicios en el exterior contra el país. Javier Blanco, “¿Créditos regionales o castillos de arena?”, La Nación, Buenos Aires, 25/03/2007.

13 Janes Rocha, “Comércio com Argentina já será despolarizado em julho”, Valor, 26/03/2007. El pasado Consejo de Mercado Común aprobó la decisión Nº38 sobre transacciones comerciales en monedas locales, disponible en: http://www.obreal.unibo.it/VirtualLibrary.aspx?IdVirtual=170&IdNewsletter=48.

14 Ver las declaraciones del ministro de Economía de Brasil, Guido Mantega, en “Relaciones con Europa e integración en América Latina”, OBREAL/EULARO Newsletter Nº45, 16/03/2007. A fines de marzo hubo variadas reuniones de esta comisión que buscaron dinamizar el proyecto, con la perspectiva de presentar un borrador del proyecto en una reunión del Mercosur prevista para la segunda quincena de abril. Annabella Quiroga, “A Caracas, por el Banco del Sur”, Clarín, 24/03/2007.

15 En cambio su colega, el Secretario General de la Organización de Estados Americanos, el chileno José Miguel Insulza, le dio la bienvenida al proyecto, considerando que “si va a significar más y mejores crédtiso para los países de América Latina, es bueno”. Piedad Viñas, “El BID cierra Asamblea en la que planeó la sombra de su competidor en ciernes”, El País, 21/03/2007. Otra crítica al proyecto puede verse en Adrián Guissarri, “Una solución ilusoria para países adolescentes”, La Nación, Buenos Aires, 25/03/2007.

16 “Lo que el BID nos dejó”, El Periódico, Guatemala, 24/03/2007.

Una comisión ad hoc presentó en la visita oficial del presidente Hugo Chávez a Buenos Aires, page
check un informe de viabilidad para concretar el Banco del Sur, liderado por Argentina y Venezuela. El proyecto contó con el acuerdo de Bolivia y Ecuador y el tardío apoyo de Brasil. En abril, los mandatarios del Cono Sur se reunirán en el marco de la Cumbre Energética de la Comunidad Sudamericana.

Venezuela y Argentina suscribieron 11 acuerdos

El intercambio comercial entre ambos países ascenderá a mil millones de dólares, al sumarse la suscripción de once convenios, referidos a aspectos alimentarios, financieros y energéticos que incluye, entre otros, un tratado para la creación de una organización de países productores y exportadores de gas de Sudamérica.

La mayoría de los acuerdos que firmaron los mandatarios, tienen su origen en los memorandos de entendimiento suscritos hace tres semanas, en ocasión de la visita a Venezuela del presidente Kirchner.
En el área energética, se destaca la creación de una empresa mixta para la fabricación de motores de gas.

En materia agrícola, un convenio comercial para la ampliación de cuatro centros de investigación en papas y la construcción de dos laboratorios de tecnología reproductiva animal en Venezuela. También se suscribió un documento que manifiesta la aceptación para la incorporación de Bolivia al Banco del Sur.

Antes de optar por sumarse a la iniciativa del Banco del Sur, la semana pasada, el ministro de Hacienda de Brasil, Guido Mantega, se manifestó por la preferencia de Brasil de reformular y reforzar financieramente a las instituciones ya existentes en la región, como el Fonplata y la Corporación Andina de Fomento (CAF), además del propio BID, pero que aceptaba participar de las discusiones.

El acuerdo bilateral argentino-venezolano de febrero, llevó a Caracas a liberar un préstamo por US$ 135 millones para rescatar a la coopetiva láctea SanCor, cuyas deudas la conducían a ser vendida a Adecoagro, del inversor George Soros. El préstamo permitió a la empresa permanecer en manos de productores argentinos; el pago será concretado en leche exportada a Venezuela.

Foro Internacional Bionergético y acuerdo Brasil-EEUU

El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, refrendó un acuerdo con Estados Unidos un acuerdo que puede convertir a su país en la mayor potencia mundial de la energía vegetal, pese a que no logró la eliminación de las barreras arancelarias al etanol brasileño.

Brasil y Estados Unidos firmaron, durante la visita de Bush a Sao Paulo, un memorando de entendimiento por el que se comprometen a investigar e invertir en la producción de biocombustibles y a establecer estándares mundiales para que productos como el etanol puedan comercializarse en los mercados internacionales.

El memorando también prevé transferencia de tecnología e inversiones a otros países, principalmente de Centroamérica y el Caribe, para aumentar la oferta mundial del biocombustible, que puede reducir la demanda de petróleo y las emisiones de gases contaminantes, sostiene El Observador.

Brasil y Estados Unido detentan el 70% de la producción mundial de etanol, pero mientras que EEUU necesita aumentar las importaciones del combustible para satisfacer su demanda, el suramericano tiene excedentes exportables y posibilidades de aumentar significativamente su producción.

Con acuerdos internacionales que definan los estándares para el etanol y un mercado mundial en el que varios países lo compren y vendan, como prevé el memorando firmado, Brasil puede convertirse en el “mayor jugador mundial” en el mercado de biocombustibles, dijo el gobernador de Sao Paulo, José Serra, que participó en la reunión de los mandatarios.

En su discurso en Transpetro, en Guarulhos (SP), el presidente Luiz Inácio Lula da Silva instó a los paises en general a cambiar sus principales fuentes de producción de energía –hoy muy dependiente de combustibles no renovables, como petróleo, gas natural y derivados, explica Valor Económico.

El mandatario hizo referencia a la creación del Forum Internacional de Biocombustibles, lanzado la semana pasada por Brasil, África del Sur, China, Estados Unidos, India y la Unión Europea en la ONU. El objetivo del forum, según Itamaraty, será el de aumentar la eficiencia en la producción, distribución y consumo de los biocombustibles a escala mundial. El foro también ayudará a organizar la Conferencia Internacional de Biocombustíbles, que se desarrollará en Brasil en 2008.

Caracas – El presidente de la República, ampoule sick Hugo Chávez Frías, anunció este miércoles que Venezuela y Argentina establecieron un plazo de 120 días, malady a partir de este miércoles 21, para la constitución del Banco del Sur.

Durante una rueda de prensa que ofreció con su homólogo argentino, Néstor Kirchner, desde el estado Anzoátegui, el presidente Chávez explicó que al término de los 120 días deberá existir ya un plan de acción, «con miras a la creación de los estatutos, así como el plan de ejecución para un quinquenio, el programa de captación de recursos y la estimación del capital inicial».

El Mandatario venezolano calificó como histórico el Memorando de Entendimiento suscrito este miércoles para avanzar en el tema del Banco del Sur, razón por la cual aprovechó para invitar a los periodistas presentes a analizar con detenimiento el texto redactado.

Esbozó que el documento posee todo un fundamento desde el punto de vista ético, económico, político y social, al tiempo que adelantó que la sede principal del Banco del Sur estará en Caracas y otra se instalará en Buenos Aires.

Chávez explicó que el memorando prevé que los demás gobiernos se podrán ir adhiriendo a este documento o proyecto en cualquiera de sus fases.

Asimismo, reveló que los presidentes de Bolivia, Evo Morales, y de Ecuador, Rafael Correa, manifestaron “su voluntad e interés para sumarse lo más pronto posible a esta iniciativa”.

Incluso, adelantó que el Gasoducto del Sur, que incluye a Bolivia y a Argentina, pudiera ser uno de los primeros proyectos a ser financiados a través de la entidad financiera.

Chávez dijo que la iniciativa financiera arrancará con un aporte modesto, al tiempo que no descartó que se vayan sumando otros gobiernos de la región.

En la rueda de prensa conjunta, el presidente Néstor Kirchner señaló que el Banco del Sur se pone en marcha con una vocación multilateral, es decir, el objetivo es generar un instrumento que promueva el financiamiento de inversiones básicas, las cuales son fundamentales para la integración latinoamericana.

Kirchner hizo hincapié en que el Banco del Sur deberá ser una entidad financiera con características y filosofías diferentes a la de sedes bancarias internacionales que también han nacido con el objeto de promover inversión y que al paso de los años se han convertido, según él, “en un verdadero castigo para los pueblos”.

Recordó que han sido las políticas de tasas y de refinanciamiento las que desorientan a esos bancos que nacen con un fin y desvirtúan su misión para someterse a mecanismos intervencionista que trastocan las decisiones económicas de las naciones.

El Mandatario argentino manifestó que el Banco del Sur promoverá las inversiones que apuntalen hacia la inversión social y el desarrollo global de proyectos estratégicos.

“Buscamos que tengan acceso al Banco del Sur el más chico y el más fuerte, que no sean bancos selectivos, es decir, basados en la solidaridad, si perder en ningún momento su criterio de instancia financiera”, expresó Néstor Kirchner.

Por ello, no desestimó que el “Banco del Sur se convierta en un instrumento de reconversión, de promoción, de integración y de verdadera fórmula para dinamizar las economías. Estaremos consolidando un objetivo que nace con una concepción multilateral y con el fin de que llegue a todos los pueblos de América del Sur”.

Néstor Kirchner llegó este martes a Venezuela para una visita de trabajo en la que abordó temas importantes con Hugo Chávez, como la firma del acuerdo entre el Gobierno venezolano con la cooperativa láctea Sancor. Además, ambos presidentes dieron el primer paso de una alianza energética de los dos países, con el inicio de la certificación de reservas de crudo venezolano por parte de la empresa argentina Enarsa.

TLC versus integración

Judith Valencia

En abril de 2001 empezó un dilema, thumb al decirle no al ALCA qué proponer – El proceso constituyente iba diciendo por donde. La constitución / diciembre 99 y las leyes habilitantes / noviembre 2001 van trazando las grandes líneas, health preñadas del pensamiento de Bolívar. Hugo Chávez – en diciembre de 2001 – pronuncia el ALBA como siglas de integración de los pueblos de América. Nuestra América, la de sus pobladores. Estos últimos 3 años el sentido inicial de las siglas ha ido tomando cuerpo. Hay quienes siguen hablando de alternativa, otros dicen que “no es en respuesta a” por tanto no es alternativa. Que el ALBA es el amanecer fecundo de las raíces de la identidad latinoamericana que retoñan. El debate ha puesto en entredicho la traducción original: Alternativa Bolivariana para América, sumándole próceres, discutiendo América. Son variadas las versiones como es todo en tiempos de convulsión social. Todas las versiones comparten el ALBA como amanecer, alborada, esperanza consentida, sentida y con sentido.
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Ramiro Escobar

Tratados bilaterales de libre comercio afectan construcción de una verdadera integración regional político-económica.

La integración regional corre peligro de no salir de la modorra en que se halla si los países de la región continúan poniendo más atención a la firma de tratados bilaterales de libre comercio con EEUU, generic la Unión Europea y países asiáticos.

Este tipo de acuerdos no es nuevo en la región. Se viene practicando desde comienzos de los años 90, doctor cuando EEUU, Canadá y México firmaron el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), que entró en vigencia en 1994. La novedad reside en su proliferación en los últimos cinco años.

El TLCAN era algo así como la punta de lanza del Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA), propuesta de integración comercial promovida por EEUU que vive un estancamiento temporal desde que, en Miami, en el 2003, Brasil, Argentina y Venezuela le pusieron freno.

Abocados al libre comercio.
Para muchos analistas políticos y económicos, los recientes tratados de libre comercio (TLC) promovidos por EEUU son el resultado del fracaso del ALCA. Aunque no para todos.

“Esa es una lectura generalizada en América Latina, pero si se observa el proceso global se verá que EEUU viene haciendo acuerdos bilaterales desde antes del fracaso del ALCA.

En realidad, la idea de hacer acuerdos bilaterales con muchas naciones es parte de una estrategia global que nace ante las dificultades norteamericanas para llegar a establecer acuerdos en el marco de la [Organización Mundial del Comercio] OMC”, indica el investigador uruguayo Eduardo Gudynas.

Al mismo tiempo, los países de la región en los últimos años han puesto el énfasis en abrir mercados externos para sus productos, y ya son 10 los países latinoamericanos que han firmado TLC con EEUU.

El Panorama de la inserción internacional de América Latina y El Caribe (2005-2006), elaborado por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), observa el fenómeno con más neutralidad.

Según el documento, con estos TLC o sin ellos, en el último quinquenio “los subgrupos de integración y los países de manera individual han apostado por los mercados extrarregionales”.

Según datos de la CEPAL, las exportaciones de América Latina crecieron dos veces y media entre 1990 y el 2004 —de US$130 millardos a $461 millardos—, mientras que entre 1990 y el 2003 la proporción del comercio dentro de la región misma pasó apenas de 13% a 14.6%.

México —que, al igual que Chile, es uno de los países latinoamericanos que más han respaldado la creación del ALCA— es el mayor exportador de América Latina, con una participación de 44% en el 2005. Al mismo tiempo, es el país cuyo comercio está más concentrado: 89% de sus exportaciones se dirige a EEUU.

Contribuye a este mayor comercio extrarregional la debilidad de proyectos de integración como la Comunidad Andina, en la que resalta una tendencia creciente de sus países miembros a exportar a EEUU.

Esta proclividad es alentada por el Acuerdo de Promoción Comercial Andina y Erradicación de Drogas (ATPDEA, por sus siglas en inglés), mediante el cual un universo de 6,100 partidas arancelarias goza de acceso libre al mercado estadunidense hasta el 31 diciembre del 2006, y cuya renovación es ahora discutida por el Congreso de EEUU.

Amenaza para la integración
Para otros analistas, los TLC constituyen una contracorriente en relación a los procesos de integración.

“Los TLC, en la lógica economicista neoliberal, desfiguran los proyectos de mayor integración”, escribe Bernard Lestienne, S.J., en la revista argentina CIAS, del Centro de Investigación y Acción Social.
“No basta con la multiplicación del trueque de bienes y servicios para ampliar la integración”, añade.

Gudynas sostiene en el artículo titulado “Dos caminos distintos: tratados de libre comercio y procesos de integración”, publicado en el 2004 por FLACSO Ecuador en el libro TLC. Más que un tratado de libre comercio, que los TLC “mantienen y en algunos casos refuerzan la competencia comercial que enfrenta a los países latinoamericanos entre sí, y aumentan la subordinación hemisférica”.

En referencia al TLC suscrito entre Perú y EEUU, el economista peruano Humberto Campodónico dice: “Este TLC desvía comercio hacia EEUU”.

“La lógica que se impone es que se priorizan las exportaciones hacia ese nuevo gran socio, lo que bloquea el crecimiento del comercio intrarregional y, además, debilita la posibilidad de coordinar estrategias productivas”, puntualiza.

De hecho, “con el TLC con EEUU las exportaciones de maíz que Argentina realiza al Perú serán sustituidas por importaciones provenientes de EEUU que entrarán liberadas de impuesto y a precios subsidiados”, escribe la economista peruana Ariela Ruiz Caro en el libro Riesgos del TLC Perú-EEUU, publicado en junio de este año.

Con el TLC que firmó en febrero con EEUU, Colombia abrió su mercado a 900,000 toneladas de soja provenientes del país del norte. Esto afectará a otro país miembro de la CAN, Bolivia, que en la actualidad le vende a Colombia 500,000 toneladas del grano, volumen que constituye el 40% de sus exportaciones de oleaginosas.

Según un estudio realizado por encargo de la Comunidad Andina en el 2004, la vigencia del TLC con EEUU pondría en riesgo 56% del comercio subregional andino, añade Ruiz Caro.

Caminos divergentes
Mientras los procesos de integración buscan la complementariedad productiva entre los países al reducir las competencias internas, los TLC mantienen las asimetrías comerciales y productivas. Y esto no sólo sucede en los casos de acuerdos de libre comercio entre países en vías de desarrollo y países industrializados; también ocurre en acuerdos de este tipo entre países en vías de desarrollo.

Es el caso del Mercado Común del Sur (MERCOSUR), que se ha extendido haciendo pequeños acuerdos de libre comercio con Bolivia, Chile y Perú, además de acuerdos de complementación económica con Colombia y Ecuador.

“El MERCOSUR, especialmente al influjo de la administración [del presidente brasileño Luiz Inácio da Silva] Lula, se ha ampliado haciendo asociaciones comerciales que son más parecidas a los formatos de un TLC que al del vínculo político fuerte que está en la esencia de su proyecto originario”, dice Gudynas.

“Si nos ponemos del lado del agricultor o del ganadero peruano, se verá que tienen las mismas dificultades enfrentando un TLC con EEUU que enfrentando este acuerdo de libre comercio con el MERCOSUR, porque también lo van a invadir los productos agroalimentarios que lleguen desde el Cono Sur”, explica.

Según este analista, “un proceso de integración tiene una dimensión política”, que no existe en los TLC que actualmente circulan. El continuo ejemplo que pone es de la Unión Europea (UE) que, por la ruta integracionista, ha logrado un arancel común, coordinaciones productivas, una moneda común, el libre tránsito de personas.

En referencia al TLC entre Perú y EEUU, Campodónico advierte: “Puede agudizar la pobreza y la desigualdad” y recuerda el caso de México que, en efecto, hizo crecer su economía, pero a costa de algunos sectores del agro.

Y finalmente, mientras los TLC son indiferentes a estrategias regionales sociales —para combatir la pobreza, mejorar la educación o las condiciones laborales—, los procesos de integración sí consideran espacios para la atención de estos temas.

Noticias Aliada

Another Europe is Possible: Ideas for a new Europe

Willem Bos
When one asks the average person about Amsterdam, Paris, or Rome, they will likely answerwith an enthusiastic – or not – description of these places with their true or assumed characteristics. The same goes for countries. But ‘Europe’ tends to trigger a very different reaction. Europe stands for rules and regulations, political arm-wrestling, much cry and little wool.
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La Integracion Economica Regional en el Pensamiento Economico de la CEPAL

En la historia de América Latina y el Caribe, encontramos la variable Integración expuesta a través del pensamiento de varios hombres previsores desde el siglo XVIII. Estos tenían ideas de lograr la unidad necesaria para obtener la independencia política.

By Mark Weisbrot

“Developing nations must create their own mechanisms of finance instead of suffering under those of the IMF and the World Bank, dosage which are institutions of rich nations . . . it is time to wake up.”

That was Lula da Silva, buy information pills the president of Brazil — not Washington’s nemesis, check Hugo Chavez — speaking in the Republic of Congo just two weeks ago. Although our foreign policy establishment remains in cozy denial about it, the recognition that Washington’s economic policies and institutions have failed miserably in Latin America is broadly shared among leaders in the region. Commentators here — Foreign Affairs, Foreign Policy, the editorial boards and op-ed contributors in major newspapers — have taken pains to distinguish “good” leftist presidents (Lula of Brazil and Michele Bachelet of Chile) from the “bad” ones — Chavez of Venezuela, Rafael Correa of Ecuador, Evo Morales of Bolivia and, depending on the pundit, sometimes Nestor Kirchner of Argentina.

But the reality is that Chavez (most flamboyantly) and his Andean colleagues are just saying out loud what everyone else believes. So official Washington, and most of the media, has been somewhat surprised by the rapid consolidation of a new “Bank of the South” proposed by Chavez just last year as an alternative to the Washington-dominated International Monetary Fund (IMF), World Bank and Inter-American Development Bank.

The media has been reluctant to take the new bank seriously, and some continue to call the institution, pejoratively, “Chavez’s bank.” But it has been joined by Brazil, Argentina, Bolivia, Ecuador, Uruguay and Paraguay. And just two weeks ago, Colombia, one of the Bush administration’s few remaining allies in the region and the third-largest recipient of U.S. aid (after Israel and Egypt), announced that it wanted in. Et tu, Uribe?

The bank, which will be officially launched on Dec. 5, will make development loans to its member countries, with a focus on regional economic integration. This is important because these countries want to increase their trade, energy and commercial relationships for both economic and political reasons, just as the European Union has done over the last 50 years. The Inter-American Development Bank, which focuses entirely on Latin America, devotes only about 2 percent of its lending to regional integration.

Unlike the Washington-based international financial institutions, the new bank will not impose economic policy conditions on its borrowers. Such conditions are widely believed to have been a major cause of Latin America’s unprecedented economic failure over the last 26 years, the worst long-term growth performance in more than a century.

The bank is expected to start with capital of about $7 billion, with all member countries contributing. It will be governed primarily on a one-country, one-vote basis.

How ironic is it that such an institution would be called “Chavez’s bank,” while nobody calls the IMF or the World Bank “Bush’s bank?” The IMF and World Bank have 185 member countries but the United States calls the shots; it has a formal veto in the IMF, but its power is much greater than that, with Europe and Japan having almost never voted against Washington in the institution’s 63-year history. The rest of the world, i.e., the majority and the countries that bear the brunt of the institutions’ policies, has little to no say in decision making.

Politically, the new bank is another Declaration of Independence for South America, which as a result of epoch-making changes in the last few years is now more independent of the United States than Europe is. The most important change that has brought this about — other than the populist ballot-box revolt that elected left-of-center governments in Argentina, Bolivia, Brazil, Ecuador, Uruguay and Venezuela — has been the collapse of the IMF-led “creditor’s cartel” in the region. This was the main avenue of U.S. influence, and there’s not much left of it. Of course the U.S. government still has some clout in the region, but without the ability to cut off credit to disobedient governments, its power is vastly reduced.

The need for alternative regional economic institutions, for both development lending and finance, is becoming increasingly accepted by most of the world. Ten years ago, in the wake of the Asian financial crisis, there was a whole series of proposals, even books by prominent economists, on how to reform “the international financial architecture.” The current crisis triggered by the collapse of subprime-mortgage-backed securities may provoke another such discussion. But the fact is, a full decade after the Asian crisis, the rich country governments have made no significant movement toward reform. New leaders of the IMF and the World Bank were appointed in the last few months, and by tradition, these have to be a European and an American.

That tradition was honored, despite calls from a majority of the member countries and scores of NGOs and think tanks to open up the search process. For the World Bank, the Bush administration even managed to add insult to injury by appointing Robert Zoellick, a neoconservative in the mold of his intensely disliked predecessor, Paul Wolfowitz, to run the beleaguered institution. Without even the smallest symbolic changes, it is hard to imagine more substantive changes, e.g., in the voting structure, taking place in the foreseeable future.

With reform at the top blocked, positive changes will have to come at the regional, and of course, most importantly, at the national level. Latin Americans are doing their part, and the world will surely thank them for it.

Not everyone is happy to see the old order challenged. An insider at the Inter-American Development Bank told the Financial Times: “With the money of Venezuela and political will of Argentina and Brazil, this is a bank that could have lots of money and a different political approach. No one will say this publicly, but we don’t like it.”

Apparently, these institutions that preach the virtues of international competition are not so enthusiastic when it breaks into their own monopolistic market.

 

Mark Weisbrot is Co-Director of the Center for Economic and Policy Research, in Washington, D.C. (www.cepr.net).

A la par de los procesos de integración más importantes y las negociaciones multilaterales a nivel mundial de los que nuestra región participa, seek actualmente se están generando propuestas alternativas que no responden a los modelos tradicionales de integración. Es decir, todo proceso de integración contempla como primera etapa la creación de una Zona de Libre Comercio, para lograr la libre circulación de bienes y servicios. Luego se avanza hacia una profundización de las relaciones mediante la implementación de políticas macroeconómicas homogéneas, creación de un arancel externo común, aceptación de una moneda única, hasta llegar a la creación de instituciones de gobierno comunes y una constitución. Sin embargo, la Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA) plantea un modelo de integración que desde el comienzo pretende ir más allá de la integración tradicional y de la lógica de la liberación de barreras comerciales entre países.

El ALBA nace como respuesta al Área de Libre Comercio para las Américas (ALCA) y se plantea en sus inicios como la contrapartida regional ante los avances de Estados Unidos en materia de negociación de tratados de libre comercio. Fue presentado por primera vez en diciembre de 2001 por Hugo Chávez, durante la III Cumbre de Jefes de Estado y Gobierno de la Asociación de Estados del Caribe. Con todo, sus líneas estratégicas fueron definidas más adelante por Chávez y por Fidel Castro, en un acuerdo firmado en diciembre de 2004. A esta iniciativa, se sumaron Bolivia, en 2006, y Nicaragua, en enero de 2007. Sus bases filosóficas se encuentran en los pensamientos de Miranda y de Simón Bolívar de unidad latinoamericana, ideas que intentan plasmarse en el Primer Congreso de Panamá. En sus fundamentos, concibe a la integración como la herramienta que tienen los pueblos para lograr desarrollo endógeno que erradique la pobreza y la exclusión social, y no como el camino hacia la liberalización del comercio de bienes en inversiones, lo que responde a los intereses del capital transnacional. Este modelo alternativo de integración se basa en principios como la cooperación, la solidaridad y la complementariedad, los cuales llevarían a los países menos desarrollados a superar las asimetrías y lograr el desarrollo económico y la erradicación de la pobreza.

El 28 y 29 de abril pasados concluyó la V Cumbre del ALBA a la que asistieron los presidentes y representantes de los países miembro (Venezuela, Bolivia, Nicaragua y Cuba), además de representantes de otros países de Latinoamérica y el Caribe que presenciaron las reuniones en calidad de observadores. Allí se firmaron una serie de tratados en materia energética con financiación preferencial, además de acuerdos en las áreas educativa, cultural, financiera, seguridad alimentaria, salud, telecomunicaciones, minera e industrial. Venezuela suscribió acuerdos energéticos bilaterales con Bolivia, Nicaragua y Haití en donde, en todos los casos, Venezuela conviene suministrar petróleo financiando el 50% del mismo a 25 años a través de PDVSA, la empresa estatal venezolana, y el Fondo ALBA. A su vez, el pago de la deuda contraída podrá realizarse a través de mecanismos de compensación comercial para con Venezuela. Conjuntamente se avaló la propuesta para independizarse de los organismos financieros internacionales e instaron a la creación de organismos de este tipo regionales. En estos acuerdos también se contempla la constitución de un consejo de presidentes del ALBA, otro de ministros, y un tercer consejo de movimientos sociales.

A la luz de los avances del proceso de integración ALBA, es evidente que los acuerdos llevados a cabo hasta el momento han sido principalmente en materia energética, los cuales se basan en el postulado de la complementariedad y en la lógica de otorgar a los países de menos recursos la posibilidad de crecimiento brindándoles acceso a mayor flujo de dichos recursos. Es interesante reconocer también, cómo el fracaso de los modelos neoliberales de flexibilización y eliminación de barreras al comercio aplicado en nuestra región y la necesidad de buscar modelos alternativos, llevan a que hoy el gobierno venezolano pueda explotar su discurso y sus recursos naturales afianzando su presencia regional a través de esta iniciativa la cual se plasma concretamente en la firma de acuerdos energéticos con países como Nicaragua, Haití, Cuba y Bolivia.

Fuente :  inpade.org.ar

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El ALBA nace como respuesta al Área de Libre Comercio para las Américas (ALCA) y se plantea en sus inicios como la contrapartida regional ante los avances de Estados Unidos en materia de negociación de tratados de libre comercio. Fue presentado por primera vez en diciembre de 2001 por Hugo Chávez, durante la III Cumbre de Jefes de Estado y Gobierno de la Asociación de Estados del Caribe. Con todo, sus líneas estratégicas fueron definidas más adelante por Chávez y por Fidel Castro, en un acuerdo firmado en diciembre de 2004. A esta iniciativa, se sumaron Bolivia, en 2006, y Nicaragua, en enero de 2007. Sus bases filosóficas se encuentran en los pensamientos de Miranda y de Simón Bolívar de unidad latinoamericana, ideas que intentan plasmarse en el Primer Congreso de Panamá. En sus fundamentos, concibe a la integración como la herramienta que tienen los pueblos para lograr desarrollo endógeno que erradique la pobreza y la exclusión social, y no como el camino hacia la liberalización del comercio de bienes en inversiones, lo que responde a los intereses del capital transnacional. Este modelo alternativo de integración se basa en principios como la cooperación, la solidaridad y la complementariedad, los cuales llevarían a los países menos desarrollados a superar las asimetrías y lograr el desarrollo económico y la erradicación de la pobreza.

El 28 y 29 de abril pasados concluyó la V Cumbre del ALBA a la que asistieron los presidentes y representantes de los países miembro (Venezuela, Bolivia, Nicaragua y Cuba), además de representantes de otros países de Latinoamérica y el Caribe que presenciaron las reuniones en calidad de observadores. Allí se firmaron una serie de tratados en materia energética con financiación preferencial, además de acuerdos en las áreas educativa, cultural, financiera, seguridad alimentaria, salud, telecomunicaciones, minera e industrial. Venezuela suscribió acuerdos energéticos bilaterales con Bolivia, Nicaragua y Haití en donde, en todos los casos, Venezuela conviene suministrar petróleo financiando el 50% del mismo a 25 años a través de PDVSA, la empresa estatal venezolana, y el Fondo ALBA. A su vez, el pago de la deuda contraída podrá realizarse a través de mecanismos de compensación comercial para con Venezuela. Conjuntamente se avaló la propuesta para independizarse de los organismos financieros internacionales e instaron a la creación de organismos de este tipo regionales. En estos acuerdos también se contempla la constitución de un consejo de presidentes del ALBA, otro de ministros, y un tercer consejo de movimientos sociales.

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Fuente :  inpade.org.ar

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El 28 y 29 de abril pasados concluyó la V Cumbre del ALBA a la que asistieron los presidentes y representantes de los países miembro (Venezuela, Bolivia, Nicaragua y Cuba), además de representantes de otros países de Latinoamérica y el Caribe que presenciaron las reuniones en calidad de observadores. Allí se firmaron una serie de tratados en materia energética con financiación preferencial, además de acuerdos en las áreas educativa, cultural, financiera, seguridad alimentaria, salud, telecomunicaciones, minera e industrial. Venezuela suscribió acuerdos energéticos bilaterales con Bolivia, Nicaragua y Haití en donde, en todos los casos, Venezuela conviene suministrar petróleo financiando el 50% del mismo a 25 años a través de PDVSA, la empresa estatal venezolana, y el Fondo ALBA. A su vez, el pago de la deuda contraída podrá realizarse a través de mecanismos de compensación comercial para con Venezuela. Conjuntamente se avaló la propuesta para independizarse de los organismos financieros internacionales e instaron a la creación de organismos de este tipo regionales. En estos acuerdos también se contempla la constitución de un consejo de presidentes del ALBA, otro de ministros, y un tercer consejo de movimientos sociales.

A la luz de los avances del proceso de integración ALBA, es evidente que los acuerdos llevados a cabo hasta el momento han sido principalmente en materia energética, los cuales se basan en el postulado de la complementariedad y en la lógica de otorgar a los países de menos recursos la posibilidad de crecimiento brindándoles acceso a mayor flujo de dichos recursos. Es interesante reconocer también, cómo el fracaso de los modelos neoliberales de flexibilización y eliminación de barreras al comercio aplicado en nuestra región y la necesidad de buscar modelos alternativos, llevan a que hoy el gobierno venezolano pueda explotar su discurso y sus recursos naturales afianzando su presencia regional a través de esta iniciativa la cual se plasma concretamente en la firma de acuerdos energéticos con países como Nicaragua, Haití, Cuba y Bolivia.

Fuente :  inpade.org.ar

by Lena Esther Hernández Hernández

Introducción.

En la historia de América Latina y el Caribe, sale encontramos la variable Integración expuesta a través del pensamiento de varios hombres previsores desde el siglo XVIII. Estos tenían ideas de lograr la unidad necesaria para obtener la independencia política.

Podemos mencionar a José Martí, cuando planteó que: “Pueblo y no pueblos, decimos de intento, por no parecernos que hay más que uno del bravo a la Patagonia. Una ha de ser, pues que lo es. América, aun cuando no quisiera serlo; y los hermanos que pelean, juntos al cabo de una colosal nación espiritual, se amarán luego. Solo hay en nuestros países una división visible, que cada pueblo, y aún cada hombre, lleva en sí, y es la división en pueblos egoístas de una parte, y de otra generosos. Pero así como de la amalgama de los dos pueblos elementos surge, triunfante y agigantando casi siempre, el ser humano bueno y cuerdo, así, para sombro de las edades y hogar amable de los hombres, de la fusión útil en que lo egoísta templa lo ilusorio, surgirá en el porvenir de la América, aunque no la divisen todavía los ojos débiles, la nación latina; ya no conquistadora, como en Roma, sino hospitalaria”.

Bolívar también fue un pensador y hombre luchador, en función de la independencia e integración latinoamericana. (…) “Bolívar soñaba con una América Latina unida en un Estado grande y poderoso, a partir de las similitudes que tenemos como ningún otro grupo de países en el mundo, de idioma, en primer lugar etnias de parecido origen. Creencias religiosas y cultura en general”.

Luego de lograr la independencia, el poder político fue asumido por élites locales, herederos del poder colonial, dominando durante el siglo XIX. No es hasta la primera mitad del siglo XX que se produce un acercamiento a la integración, perfilándose en Latinoamérica una aversión por la política panamericanista e intervencionista de EE.UU.
Después de la Segunda Guerra Mundial, los Estados Latino Caribeños, buscaron caminos para su auto desarrollo económico y político, a través de una coordinación de las políticas económicas entre nuestros países, lideradas por la Comisión Económica para América latina (CEPAL).
El Consejo Económico y Social de las Naciones Unidas creó en 1948 cinco comisiones económicas regionales con el objetivo de ayudar y colaborar con los gobiernos de la zona en la investigación y análisis de los temas económicos regionales y nacionales. Los ámbitos de actuación de las cinco comisiones son Europa, África, la región de Asia y el Pacífico, el Asia Occidental (Oriente Medio) y la América Latina. Pero ha sido precisamente esta última, la CEPAL, la más activa y la que ha alcanzado un mayor nivel de prestigio e influencia. En 1984 su campo de actuación fue ampliado para incluir la región del Caribe.

Desarrollo.
1.1 Cooperación, complemento de la Integración.

A través del desarrollo de la sociedad capitalista, se muestra cómo los países o regiones han tenido que ponerse de acuerdo en aspectos ya sean coyunturales o a largo plazo, para enfrentar las terribles consecuencias que sufren por la incidencia de la avaricia imperialista, y su afán de conquistar mercados, zonas de influencia, fuentes de materias primas, así como la obtención de mano de obra barata.

Gracias al progreso Científico Técnico, las fuerzas productivas han alcanzado un elevado nivel de desarrollo y las fronteras nacionales han quedado pequeñas para la explotación y obtención de ganancias, por lo que la exportación de capitales se muestra cada vez más vigente como un rasgo del imperialismo, y sus consecuencias para los países receptores del mismo, muchas veces son catastróficas en el sentido económico, político y social. Con esto se crean relaciones de interdependencia entre los países y se complementan sus economías y los Estados pertenecientes a una zona o región.

Al terminar la Segunda Guerra Mundial se crean organismos para reforzar las relaciones entre los países, tales como la Organización de Naciones Unidas, el Fondo Monetario Internacional, y el Banco Mundial. Es muy importante tener en cuenta que éstos van a trabajar en función de establecer relaciones en beneficio de las potencias imperialistas.

Debido a la situación de la economía mundial después de esta contienda guerrerista, los países tuvieron que buscar opciones para poder desarrollarse, y es ahí donde aparece la Cooperación, ésta tenía a su favor que había entrado en crisis el sistema colonial del imperialismo, así como el surgimiento del Campo Socialista y con él las relaciones establecidas entre sus miembros.

La Cooperación no es más que : acuerdos a que llegan dos o más países para abordar conjuntamente problemas determinados, sin tener necesariamente que interconectar sus economías, ni crear instituciones que se hagan cargo de esta interconexión.

La Cooperación, no implica Integración económica, es como una primera fase de ella. Surge por las condiciones objetivas del desarrollo de la sociedad capitalista que arrastró a los países a buscar alternativas de solución y de desarrollo en esa etapa de la historia. Solo cuando la Cooperación adquiere dinámica de proceso, es que da origen a la Integración.

Para entrar a analizar la variable integración y sus conceptos fundamentales plasmados en la teoría de los estudiosos del tema en Latinoamérica, hay que tener en cuenta la escuela de pensamiento, el enfoque político que le dan, así como la disciplina de la cual se parta.
En la Universidad Central de las Villas, de Cuba, varios profesionales estudian el tema, enfocándolo de manera diferente, por ejemplo, para Edgardo Romero Fernández “la integración en su sentido más abarcador y completo, el que por supuesto sobrepasa el estrecho pero imprescindible momento espacial y temporal de “lo económico”, constituye todo un largo proceso de construcción de una nueva forma de vida, de cultura, y por tanto de superación progresiva de los hegemonismos, la dominación, la excusión y por supuesto la explotación. ”

En este concepto no solo se trata la terminología económica, que aunque no deja de ser necesaria, no constituye para el autor el todo de la integración entre dos o más países, ya que hay que abarcar la influencia de ella en lo social, político, cultural y en la eliminación de todo lo que tenga que ver con la explotación y la dominación de terceros en sus intereses nacionales.

Según Alfredo Seoanner Flores economista boliviano, “la Integración constituye un proceso donde la partes, los Estados Nacionales, buscan unir elementos previamente dispersos, desarrollando acciones en le ámbito de la economía, política y actividad socio-cultural de los pueblos, con el propósito de liminar los factores de separación y desarrollar un sentido de solidaridad y pertenencia. Se trata de un proceso en el que dos o más colectividades, que están separadas por una frontera y un sistema jurídico institucional, constituyen andamiajes que buscan aminorar esos factores de separación y desarrollar una dinámica de convergencias que culminen con la integración plena”.
Esta autor aboga por la integración plena, constituyendo incluso coordinaciones en función de reducir los aspectos que lleven a la separación ya sea por fronteras entre países o por trabas jurídicas institucionales.
Hay autores que se centran en función de la integración económica, como Ramón Tamanes, cubano, que plantea que esta no es más que” un proceso a través del cual dos o más mercados nacionales, previamente separados, y de dimensiones unitarias consideradas poco adecuadas, se unen para formar un solo mercado (mercado común) de una dimensión más adecuada”. 6
Para Roberto Muñoz González, profesor de la UCLV, de Cuba, “la Integración es un proceso de creciente interpenetración de las estructuras, mediante un conjunto de arreglos institucionales acordados por un cierto número de países que deciden sustituir el estrecho marco de sus respectivos mercados nacionales, por uno mucho más amplio, gobernado por un conjunto de instituciones con un mayor o menor número de resortes supranacionales. “

Fidel Castro, nuestro Comandante, siempre le ha dedicado tiempo al análisis del tema Integración latinoamericana, ha planteado que:” Si bien la integración ha de ser nuestra meta, es obvio que se trata de un objetivo que requiere de un proceso gradual que no culminará, aun con la voluntad y decisión con que se emprenda, en un lapso muy inmediato (…) Es preciso, además, la instauración de mecanismos permanentes de colaboración y la implementación de proyectos y programas concretos. De lo que se trataría sería de llevar a cada país lo mejor de las experiencias y los resultados de los demás en materia de desarrollo científico y tecnológico, la producción agropecuaria e industrial, la extensión y perfeccionamiento de la atención a la salud, la educación y demás servicios sociales, la protección del medio, la promoción de la cultura y cuantos otros terrenos sean susceptibles de un trabajo organizado y decidido de cooperación. “
Fidel por su parte se enfoca en la cuestión política, prevaleciendo el carácter humanista de su pensamiento, siempre ha dejado claro que “América Latina no tiene otra alternativa digna, honrosa, de independencia, que la integración económica”

La gran mayoría de los autores consultados coinciden en que la integración es un proceso, en que dos o más partes se ponen de acuerdo para accionar ya sea en temas económicos, políticos, culturales, sociales, ecológicos, aunque haya que romper barreras institucionales que lo impidan, con el objetivo de lograr un desarrollo siempre que ambas partes salgan beneficiadas.

1.2 La Integración Latino Caribeña en la década del sesenta. Aportes de Raúl Prebish como fundador de la CEPAL.

La Comisión Económica para América Latina (CEPAL) fue establecida en 1948. Es en el 27 de julio de 1984 fue que el Consejo Económico y Social de las Naciones Unidas decidió que la Comisión pasara a llamarse Comisión Económica para América Latina y el Caribe.

La CEPAL es una de las cinco comisiones regionales de las Naciones Unidas. Se fundó para contribuir al desarrollo económico de América Latina, coordinar las acciones encaminadas a su promoción y reforzar las relaciones económicas de los países entre sí y con las demás naciones del mundo. Posteriormente, su labor se amplió a los países del Caribe y se incorporó el objetivo de promover el desarrollo social. Gran parte de su prestigio lo debe a Raúl Prebish, el economista que dirigió la CEPAL durante sus primeros años y que enfocó el análisis del desarrollo económico de la región desde un punto de vista riguroso pero original, apartado de las corrientes económicas dominantes y muy enfocado a los problemas específicos de la región.

A partir de la segunda mitad de la década del 50, comenzaron a sistematizarse las propuestas relativas a la integración económica de América Latina, como parte de los análisis sobre los problemas del desarrollo de la región que la CEPAL venía realizando desde fines de la década anterior.

La integración Regional para la CEPAL se basaba en tres elementos interdependientes uno de ellos es alterar su política económica exterior, con el objetivo de mejorar su situación desventajosa y periférica ante la economía mundial, a través de un movimiento integrativo sub continental. Otro es que el modelo de sustitución de importaciones debería impulsar el desarrollo económico a través del proceso de industrialización, y el trecero es que el componente diplomático debería fotalecer la capacidad de negociación frente a los gremios internacionales.

La necesidad de la integración regional tenía como telón de fondo la oposición centro/periferia, o la teoría de la dependencia, así la restricción externa y la escasez de capital y de tecnología, que entonces constituían el eje central del pensamiento estructuralista latinoamericano, basado en el documento seminal de Raúl Prebisch: “El desarrollo económico de la América Latina y algunos de sus principales problemas” (CEPAL, 1962).
Es en el año 1959 que se propone para América Latina la formación del Mercado Común Latinoamericano esta propuesta encontró oposición en el Gobierno de los Estados Unidos y no contaba con pleno respaldo del Gobierno de Argentina. A pesar de varios inconvenientes para la formación de este mercado, los países andinos se mantenían los propósitos de integración. Por su parte, los gobiernos de Centroamérica trataron de avanzar en la construcción de un mercado común para la subregión.

En 1960 se crea el Mercado Común Centroamericano(MCCA), y se dieron los primeros pasos para proporcionar la base de la cooperación y el comercio interregional mediante el Tratado de Managua de 1960 para lograr la integración económica entre Guatemala, Honduras, El Salvador, Nicaragua y Costa Rica, que firmó el tratado en 1962. Pretendía el total desarme arancelario entre estos países e imponer un Arancel Externo Común (AEC) frente a los países no miembros.

El comercio entre los países de Centroamérica se incrementó de manera considerable desde 1960, con el funcionamiento del MCCA, se han podido derrivar barreras que dificultaban el comercio entre las naciones de la región, y también establecer tarifas comunes de exportación para muchos productos. El Banco Centroamericano de Integración Económica -una de sus principales instituciones de crédito- concede préstamos y financia proyectos de desarrollo.

En la década del 60 se creó el Grupo Andino, forma de integración regional entre países similares en relación a su desarrollo, se creó la Asociación Latinoamericana de Libre Comercio(ALALC), logrando no solo la expansión y diversificación del comercio regional, sino también en el entrelazamiento de sus economías nacionales, especialmente de sectores industriales.

Para impulsar los procesos de integración económica en la década del 60, trataron de recoger el ejemplo de otras regiones y las ideas de la época. Los nuevos procesos eran percibidos como un instrumento que podía contribuir al desarrollo y proteger el mercado interno y a la integración nacional de cada una de las economías involucradas, pues estas economías consideras aisladamente no se encontraban en condiciones de desarrollar una industria pujante y los mercados internos nacionales con que contaban eran limitados. Por eso un mercado ampliado era opción vital de desarrollo buscado. A través de la acción conjunta podían defender en el mercado mundial, los precios de los productos producidos en la región, podían luchar contra las discriminaciones comerciales y combatir el dumping. Además una acción coordinada frente a los organismos internacionales e inversores extranjeros facilitaría la defensa de las prioridades de desarrollo nacionales. Por tanto debían estimularse las negociaciones con otras naciones que llegaran a acuerdos bilaterales o regionales, para constituir un Mercado Común Latinoamericano.
La integración económica era un objetivo de la política económica del Desarrollismo, pero subordinado al fin de alcanzar el desarrollo económico nacional. En tal sentido la integración regional debía servir para diversificar, expandir, y tecnificar las respectivas economías, a fin de que superaran la etapa de producción primaria y avanzaran en el camino del Desarrollo. Se planteaba que la integración regional no era solo un problema económico, sino de carácter nacional, pues había que desarrollar horizontal y verticalmente una economía moderna. (CEPAL, 1969).

En Europa, los países involucrados en el proceso de formación del mercado común disponían ya de una plataforma industrial relativamente avanzada, en la visión elaborada por la CEPAL para América Latina la integración económica se vinculaba directamente con el logro de un nivel más alto de industrialización y abogaba por la reducción o eliminación de derechos aduaneros que existían de acuerdo a las políticas proteccionistas que prevalecían en la época. Para lograr este propósito, la industrialización tendría que proyectarse más allá del estrecho marco del proceso de sustitución de importaciones. La industrialización sustitutiva, por las condiciones en que se venía desarrollando -altos costos, encerramiento en mercados nacionales compartimentalizados, exagerada e indiscriminada protección, etc., ya se insinuaba como un proceso de alcances limitados a largo plazo, tanto en términos de sostenimiento del crecimiento económico y del aumento de la productividad general como en lo que se refiere a la solución del problema del estrangulamiento externo.

Los países de la región carecían de poder de negociación para modificar en su favor los términos desfavorables que caracterizaban sus relaciones comerciales y financieras con los países centrales. Por consiguiente, era necesario establecer una política común frente a los países industrializados e instituciones financieras internacionales, a partir de nuevas condiciones de negociación y del aumento de la competitividad de las exportaciones resultantes de la unión económica. Con ello se pretendía replantear los términos en que se desarrollaba el comercio de productos básicos, abrir el mercado de los países industrializados a las manufacturas producidas en los países en desarrollo y tornar menos gravosas las condiciones de la cooperación técnica y financiera del exterior.

La integración económica regional era considerada, en los documentos de la CEPAL como un vector estratégico para romper con la situación prevaleciente de insuficiente dinamismo y baja productividad de la economía latinoamericana.

La CEPAL es la que propone el inicio de una nueva era desarrollista, desde estos organismos se promovió un importante intervencionismo del Estado en políticas de desarrollo económico y social a través de estrategias de planificación y de nacionalización de los principales medios de producción y del sector productivo estratégico, se llevó a cabo la reforma agraria en distintos países de la región, se incrementaron la inversiones en infraestructura para el desarrollo y se practicó una política exterior más independiente y propensa al no alineamiento.

En varios países Latino Caribeños se logró la eliminación del monopolio oligárquico, se fortaleció el sector estatal de la economía, así como se nacionalizó la minería, el cobre, se trazaron políticas estatales en función del beneficio social, gracias a la aplicación de esta estrategia de desarrollo.

Las causas generales para el fracaso de los antiguos y concretos proyectos de integración en la región latino caribeña se resumen en: la falta de diversificación de los productos regionales, los acuerdos multilaterales en especial con relación a la ALALC, dificultaban el consenso, propiciando el fracaso del plan integrativo, además este proyecto de integración no contó con el apoyo internacional y los gobiernos autoritarios latinoamericanos la vieron como una amenaza para la seguridad nacional la aproximación de economías regionales.

A pesar de que esta estrategia funcionó satisfactoriamente durante la década de los setenta pues se produjo un crecimiento generalizado del precio de las materias primas en los mercados internacionales que no agradó mucho e influyó negativamente en las economías “centrales”. En los años 1980, la contracción de la demanda internacional y el aumento de los tipos de interés desembocó la crisis de la deuda externa lo que exigió profundas modificaciones en la estrategia de desarrollo.

La variable integración en la actualidad tiene más vigencia que nunca, estamos los latino caribeños inmersos en un viejo andar, pero hoy toma aires de nuevo. Nuevos bríos ofrece la izquierda revitalizada en función de la unidad e integración latinoamericana. Cada país de acuerdo a sus características, está jugando un papel fundamental en la contienda integradora. Tratando de retomar el poder “perdido del Estado” a raíz de la aplicación de la política neoliberal en el mundo y específicamente en nuestro continente. Es muy bueno saber que nos estamos acercando en Latinoamérica y en el Caribe a la verdadera independencia.

Cuba, motor impulsor de ideas y de ejemplo de lucha, ha logrado unirse e integrarse con varios países latino caribeños, siendo esto muestra palpable de que la Integración es la mejor opción, para lograr la unidad y la Independencia.

Conclusiones.
El esfuerzo de los teóricos cepalinos por dar respuesta a los problemas económicos del continente y específicamente en la década del 60, debe tenerse en cuenta y como un gran referente en el camino de retomar el objetivo principal de desarrollo. El proceso de profundización de nuestras economías, desarrollados por estos pensadores, es el inicio de lo que sería un movimiento de discusión de las realidades latino caribeñas en busca de respuestas de los problemas de nuestros países.

A pesar de que el modelo de desarrollo de la CEPAL no cumplió sus objetivos tajantemente, varios de sus objetivos y métodos se encuentran vigentes, aunque adecuados al momento actual. Tenemos que desarrollarnos, industrializarnos por nuestros propios esfuerzos, y abogar un poco menos por la intervención de capital extranjero en nuestras economías, dándole al Estado el papel de planificador y regulador de las políticas económicas, políticas y sociales, y de principal redistribuidor de las ganancias a nivel de sociedad.

La integración latino caribeña es cada vez más necesaria, para sobrevivir al infierno capitalista, es la única vía que nos queda para poder salir del inmenso bache en que nos ha puesto el imperialismo. Desde la década del 60 hasta la actualidad los intentos de integración dan muestra de que los latino caribeños están despiertos y concientes de que la única alternativa de desarrollo viable en los momentos actuales es la Integración.

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